Las Islas Pitiusas


Establecimientos escogidos por tener ese algo excepcional , una decoración original o un estilo especial, un entorno privilegiado o una arquitectura singular, unos servicios excelentes o una gastronomía exquisita...
Descubre el lujo...
Una ruta gastronómica por los mejores restaurantes de Ibiza, tierra de variados sabores y exquisitos manjares. La cocina ibicenca se caracteriza por sus materias primas y el cuidado de las mismas...
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Una nueva forma de hacer turismo, para poder apreciar la magia de las cosas que nos rodean. La esencia y la autenticidad que refleja no solo el medio sinó las personas que aman lo que hacen.
Siente la tranquilidad
Por muy poco te daremos mucho. Establecimientos que ajustan precio pero no calidad. Para viajar solo, con la familia, con los amigos o simplemente para una escapada de fin de semana.
La isla a tu alcance
Hoteles de familia donde los niños son bienvenidos. Con un mundo de actividades y servicios destinados a los más pequeños...
Relájate
El sol y la lluvia, el viento y la tierra y sobre todo las manos. La esencia de un destino, sus productos, lo que hace la diferencia, lo autóctono, el alma de una tierra resultado del trabajo de su gente...
Conócenos...Ibiza no se convirtió por casualidad en uno de los más importantes destinos turísticos del mundo. Sus tierras, playas, paisajes y su luz le han dado fama internacional y, pese a que en la actualidad, se ha levantado cierta voz de alarma sobre la necesidad de proteger más y mejor el territorio, lo cierto es que sigue siendo un maravilloso lugar para aquellos a los que les gusta la naturaleza, el mar o las ciudades con historia.
El único municipio histórico y realmente urbano es el que da nombre a la isla. En el centro de Ibiza ciudad se encuentra un impresionante conjunto arquitectónico que recientemente ha sido declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. El castillo, la catedral y una muralla muy bien conservada son la huella del rico pasado que encierra este trozo del Mediterráneo. La parte de atrás de este conjunto, conocida como El Soto, ofrece unas increíbles vistas desde las que se aprecia, en los días de claridad, la cercana isla de Formentera. A los pies de la zona amurallada se encuentra uno de los barrios más apasionantes para visitar, el del puerto de Ibiza y La Marina, un lugar donde se entremezcla la modernidad con la historia. Junto a esta zona, el Vara de Rey, en el que se encuentra la ya mítica fachada del Hotel Montesol, completa un paseo muy atractivo.
Ibiza alberga, además, un importante humedal conocido como Ses Feixes. Situado junto a la playa de Talamanca, todavía conserva restos del sistema árabe de regadío y es un importante enclave para las aves que recalan en la isla.
Cada uno de los municipios de Ibiza tiene su encanto especial y, a veces, hay que saber alejarse de los habituales reclamos turísticos para descubrir los verdaderos secretos que encierran. Santa Eulalia, por ejemplo, tiene una bonita y reducida ciudad en la que destaca, en lo más alto, el Puig de Missa, una esplendida iglesia que vale la pena visitar porque, además de ser de una gran belleza, ofrece unas vistas magníficas. Dentro de Santa Eulalia tambien es interesante conocer el pueblecito de San Carlos, el último reducto hippy de la isla.
San Jose es el municipio de mayor extensión y el de las playas más espectaculares. Desde Port des Torrent hasta la famosa playa de Ses Salines ofrece una línea costera sin igual. Las mejores arenas y aguas de Baleares se pueden encontrar en las playas de Comte, Cala d'Hort, Cala Carbó, Cala Vadella, Es Codolar, Ses Salines o Es Cavallet. Estas dos últimas constituyen parte de una reserva natural en la que durante todo el año hay, por ejemplo, ejemplares de flamencos. Tambien es San Jose zona de importantes hallazgos arqueológicos, entre los que destacan el yacimiento fenicio de Sa Caleta o el púnico-romano de Ses Païses. Sin olvidar el punto más alto de la isla, la montaña conocida como la Atalaya.
San Antonio, pese a ser la zona más conocida de la isla por los turistas, es a menudo un lugar poco explorado por los visitantes. El viajero debe salir del núcleo urbano, de poco valor, para aprovechar a fondos lugares como Santa Ines (donde la floración de los almendros es realmente impresionante), San Mateo (un pequeño pueblo cuna de la producción de vino de la isla) o la zona costera, desde donde se puede ver claramente el islote de la Conejera o el llamado Cap Nunó. Hay zonas idóneas para practicar la bicicleta de montaña o el senderismo.
Y, finalmente, aunque no menos importante, San Juan, el municipio verde y virgen de Ibiza. La zona de Es Amunts representa el pulmón de ibicenco y la playa de Benirrás es una de las más conocidas, por estar en un entorno muy atractivo y albergar las fiestas nocturnas de luna llena. La zona norte es la más abrupta; los pueblos de San Juan y San Miguel son especialmente atractivos. Finalmente hay tambien que hacer obligatoria mención a los espectaculares acantilados de Na Xamena.
La historia de Ibiza debe empezar a considerarse a partir de la epoca fenicia (alrededor del siglo VII antes de Cristo), aunque existen evidencias de ocupación humana anterior. Pero fue esta civilización la que empezó a crear núcleos poblacionales estables y a relacionarse con el exterior. La excelente situación de Ibiza en el marco del Mediterráneo facilitó esta relación, permitiendo un contacto comercial con todo el área mediterránea. La ciudad de Ibiza fue fundada, bajo el nombre de IBSM (Ibosim), en el año 654 antes de Cristo. Los cartagineses sustituyeron a los fenicios y la isla se convirtió definitivamente en un enlace comercial ineludible que permitió incluso la acuñación de moneda en la isla y la existencia de una industria diversa. Tras la caída de Cartago, Ibiza se situó junto a Roma y en el siglo I despues de Cristo, la isla se convirtió en municipio de aquel imperio.
Pero la historia de Ibiza no transcurrió tranquila. Su inmejorable situación para controlar las rutas marítimas mediterráneas propició, precisamente, esta intranquilidad. La isla fue sucesivamente invadida, ya fuera por el pueblo vándalo, el bizantino o el árabe. Esta última fue la civilización que dejó una mayor impronta de las tres, ya que aún quedan vestigios de su cultura en diversos topónimos y en sistemas de cultivo, además de restos de edificaciones en el Castillo de Ibiza.
La historia de Ibiza dio un nuevo vuelco en el año 1235. El Rey Jaime I, conocido como "el conquistador", aprobó un ataque sobre la isla para arrebatársela a los árabes. La expedición cristiana fue encabezada por Guillem de Montgrí (de quien existe un monumento junto al Ayuntamiento de Ibiza), arzobispo de Tarragona, acompañado por los nobles Nunó Sanç y Pedro de Portugal. La conquista tuvo exito y los vencedores dividieron la isla en cuatro distritos, llamados "quartons". Una vez ocupada la isla esta debía organizarse y así se creó la parroquia de Santa María (cuya primera iglesia ha dado lugar a la actual Catedral de Ibiza, que se encuentra en lo más alto del casco antiguo, llamado Dalt Vila).
Pese a haber sido conquistada, Ibiza continuaba siendo asediada por piratas y corsarios. Las continuas incursiones de estos en la isla obligó a que la arquitectura religiosa derivara tambien hacia la defensa (de ahí el caracter fortificado de muchos templos ibicencos) y hacia la creación de una amplia red de torres en el litoral (algunas en el interior) desde las que se daba aviso de los ataques, además de servir como refugio. Actualmente, muchas de estas torres continúan vigilando el horizonte desde el lugar en el que fueron emplazadas.
En 1782 Ibiza recibió el título de ciudad. Tres años más tarde se dividió su extensión en parroquias y en 1830 se creó la provincia de Baleares, en la que quedó integrada, instituyendose, además, los cinco municipios en los que está actualmente dividida la isla: San Juan de Labritja, San Jose de sa Talaia, San Antonio de Portmany, Santa Eulalia del Río e Ibiza.
La última "invasión" sufrida por Ibiza en su historia reciente es la derivada del turismo, que se ha convertido en la principal industria de la isla. La decada de los sesenta marcó el pistoletazo de salida hacia una transformación que aún continúa. La llegada de los hippies en aquellos años produjo un importante contraste cultural, que ya había dado comienzo con la llegada a la isla de numerosos artistas centroeuropeos que huían de la Segunda Guerra Mundial. Todos estos aspectos le han conferido a Ibiza el carácter cosmopolita y multietnico que conserva y cultiva hoy en día, sumando todos los aspectos de su historia para crear su leyenda.
El encanto de Ibiza reside no sólo en sus maravillosas playas, calas recónditas y clima templado sino tambien en sus posibilidades de ocio, tan variado como extremado en algunos casos. Las posibilidades de aburrirse o no dar con la actividad adecuada en la isla es remota. La principal causa de que Ibiza se haya convertido en uno de los destinos turísticos favoritos para millones de personas cada año es su asombrosa oferta de locales nocturnos. Verano tras verano, en las tres discotecas más importantes de esta isla (Privilege, Amnesia y Space) se crean las tendencias musicales que, más tarde, se exportarán al resto del mundo. Actualmente, la música electrónica es ya una industria más de la ciudad. Cada temporada se editan decenas de CDs que contienen el denominado "sonido Ibiza" y que se pueden encontrar fácilmente en cualquier establecimiento de música de todo el mundo que tenga una sección de techno bien surtida. Estos ritmos son los que luego suenan durante todo el año en las discotecas más concurridas, especialmente en los meses de verano.
Estos templos de la modernidad se llenan todas las noches del verano de jóvenes clubbers -nombre que reciben los turistas que llegan a la isla atraídos por sus discotecas- ansiosos por pasar una noche de baile de la que tardarán varios días en recuperarse. Hay algunos casos extremos, como la fiesta "Manumission", que se celebra todos los lunes del estío en Privilige. Desde Gran Bretaña se fletan vuelos chárter que se encargan de transportar a unas 50 personas hasta esta discoteca. Una vez acabada la fiesta, el avión recoge "lo que queda" de ellos y los devuelve a sus casas. Pasar unos días en la isla y no pisar, como mínimo, uno de estos locales sería imperdonable y si comentas tu viaje a algún amigo que conozca la isla y no le hablas de algunos de estos templos, lo más probable es que no se crea que has estado aquí.
La oferta cinematográfica de la isla no tiene nada que envidiar a la de cualquier capital moderna de la península, ya que posee cinco cines en donde se proyectan los últimos estrenos sin excepciones, además de ciclos de madrugada, festivales de cortos y ciclos de reestrenos para los amantes del septimo arte. Hay que destacar los Multicines Eivissa, que poseen cinco salas modernas y totalmente equipadas, además de ofrecer un servicio ejemplar.
Por otra parte, el punto flaco de la oferta cultural ibicenca sería el teatro, no por la inquietud de los habitantes de la isla en potenciar este aspecto, puesto que acuden regularmente a las funciones que llegan a Ibiza, pero sí que se percibe una falta de medios tecnicos y de empresarios emprendedores o preocupados por promover el mundo teatral. Este hecho, unido a que las salas son escasas y recientes, hacen que la programación de obras de teatro sea muy irregular. Tan sólo la Sala Europa, en el centro de Ibiza, funciona con cierta periodicidad desde su creación, en octubre del 99. Can Ventosa tambien atrae al público con representaciones de artistas de renombre nacional que vienen a actuar ocasionalmente a la isla.
DALT VILA, LA CIUDAD AMURALLADA
Una de las rutas más interesantes que podemos recorrer en la ciudad de Ibiza es, sin duda, la que nos llevará hasta la Catedral, en el corazón de la parte amurallada, y que corona un conjunto monumental recientemente declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Nuestro paseo se iniciará en la entrada denominada Portal de ses Taules, situado justo enfrente del Mercado Viejo, en el barrio de la Marina; no te costará encontrarlo, puesto que está ubicado en el puerto de Ibiza.
Ascenderemos por la cuesta que nos llevará al interior del recinto. La entrada se asemeja a los portales de los castillos medievales, está flanqueada por dos estatuas decapitadas de centuriones romanos (no te entretengas mucho en admirarlas, puesto que son replicas. Las originales están en el Museo Arqueológico, que nos encontraremos más arriba). Una vez dentro, estaremos en la Plaza de la Constitución, con varias cafeterías y restaurantes. Seguiremos con nuestro camino tomando la cuesta empedrada que te encontrarás a la izquierda de la entrada. Unos metros más adelante te toparás -si miras a la izquierda- con el Museo de Arte Contemporáneo, que acoge una selección del arte hecho en esta isla en los últimos 30 años. Hay grandes obras, por lo que no está de más visitarlo.
Nosotros continuaremos con nuestra caminata subiendo hacia el Ayuntamiento, que verás unos 200 metros más adelante. Junto a este edificio -que ha servido de convento, escuela y prisión- podemos disfrutar de uno de los miradores más bellos de la isla, que ofrece una increíble panorámica del puerto y la ciudad. Tomaremos el camino que sigue a la izquierda del Consistorio y andaremos por la empinada cuesta, dejando atrás el curioso edificio del Colegio de Arquitectos (a la izquierda) y el antiguo seminario (a la derecha). Cuando lleguemos al final de esta vía, observaremos que hay, justo ante nosotros, un edificio blanco con las ventanas invertidas que no dejan ver lo que esconde su interior. Se trata del Convento de las Monjas de Clausura de Santo Domingo, donde viven recluidas las religiosas.
Avanzaremos por el camino de la derecha, que es todavía más escarpado que los anteriores. Tranquilos, que ya llegamos. Unos cuantos minutos más -los que tardemos en recorrer 300 metros- alcanzaremos la Plaza de la Catedral, en la que se alza este monumental edificio fruto de las corrientes románica y gótica. En su interior se pueden observar algunas de las mejores obras del arte sacro de la isla. En esta plaza nos aguardan otros lugares de interes, como el Museo Arqueológico, en el que se conservan los restos de las diferentes civilizaciones que han habitado Ibiza. Frente a este recinto observaremos un bello palacete cerrado a cal y canto; se trata de la casa del Obispo, la máxima autoridad religiosa cristiana de la isla. Tambien es inevitable pasar unos minutos observando embobados la vista que ofrece el mirador situado en la plaza, uno de los puntos más altos de la ciudad. Para acabar, nada mejor que reponer las fuerzas tomando algo fresco en la cafetería que encontrarás frente a la Catedral.
O Ribas
LOS PUEBLOS DE IBIZA
La isla de Ibiza está formada por cinco municipios que guardan importantes diferencias entre sí. Visitar la isla y quedarse simplemente en la capital sería imperdonable, por lo que vamos a ofrecer algunas claves para llegar a estos pueblos tan pintorescos.
Comenzaremos visitando San Jose, para lo que deberemos salir por la carretera que nos lleva al aeropuerto, justo en la rotonda en la que se encuentra el restaurante McDonald's. A pesar de que el camino sea largo, aproximadamente 20 kilómetros, llegaremos en poco menos de media hora. En esta localidad podremos disfrutar de su iglesia, construida al más puro estilo ibicenco, con gruesas paredes blancas rodeadas del vía crucis, el periplo por el que se sacan a hombros las tallas de los santos en las fiestas patronales. El núcleo urbano de San Jose es extremadamente reducido, puesto que la mayoría de sus habitantes han optado por trasladar sus viviendas al campo, seducidos por la belleza de sus paisajes naturales, únicos en la isla.
San Antonio se encuentra a 15 kilómetros de San Jose y es el pueblo más turístico de Ibiza. Para llegar a esta localidad deberemos tomar la carretera que parte de la calle principal de San Jose en dirección Cala de Bou; no os preocupeis, puesto que la ruta está perfectamente señalizada. Sabreis que estáis en San Antonio cuando llegueis a una rotonda coronada por un inmenso huevo atravesado por un barco; no es arte moderno, es un discutido homenaje a Cristóbal Colón, ya que algunos historiadores aseguran que el descubridor de America nació en esta localidad. En el paseo marítimo de esta localidad, jalonado por diversas fuentes, podreis disfrutar de una de las más variadas ofertas de ocio nocturno.
Para llegar a Santa Eulalia deberemos tomar la carretera que une Ibiza con San Juan, que comienza justo en la rotonda del Puerto Deportivo Ibiza Nueva, cerca de la discoteca Pachá. Tras 20 minutos de viaje atravesaremos el puente del Río de Santa Eulalia, el único de Baleares, a pesar de que desde principios de siglo el agua haya desaparecido casi absolutamente de su curso. Lo mejor que aguarda esta localidad, además de su Paseo Marítimo, son los pequeños pueblos cercanos, como San Carlos o Santa Gertrudis, que aún conservan vestigios del vivir ancestral de estas islas.
Por último, San Juan, el pueblo con menor población de la isla y, sin embargo, uno de los más bellos ya que no ha sucumbido -todavía- a la presión del turismo. Esta localidad conserva aún la mayor parte de masa forestal de Ibiza y sus playas -algunas realmente escondidas- son, sin duda, las más limpias que podrás encontrar. El núcleo urbano es realmente pequeño y sólo la iglesia y el Ayuntamiento ofrecen la sensación de que estamos en la capital de un municipio.
| Can Pere | |
Cala Llonga |
Desde 125.00 €
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| Hotel Torre del Mar |
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Playa d'en Bossa |
Desde 101.00 €
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| Hotel Algarb |
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Playa d'en Bossa |
Desde 40.00 €
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| Hotel Cartago |
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Port de Sant Miquel |
Desde 26.00 €
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| Ok Hotel Beach |
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Ibiza |
Desde 24.00 €
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| Ok Hotel Bay |
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Sant Antoni de Portmany |
Desde 24.00 €
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